El arco iris
El arco iris Sin embargo, ninguno de los dos estaba satisfecho. Will tenía la sensación de que su mujer no lo respetaba. Anna lo respetaba únicamente cuando él se relacionaba con ella. Lo que Will pudiera ser, al margen de ella, no le interesaba. No le interesaba lo que él representaba en sí mismo. Es verdad que él no sabía qué representaba. Fuera lo que fuese, Anna en realidad no lo apreciaba. No rendía tributo ni al trabajo de su marido como dibujante de encajes ni a su papel de ganador del pan. Que Will fuera a la fábrica y trabajara todos los días no le hacía merecedor de ningún respeto o consideración por parte de Anna, y él lo sabía. Al contrario, ella lo despreciaba por esto. Y él casi la quería por esto, aunque al principio lo hiriese como un insulto.