El arco iris

El arco iris

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Aunque estaba delgada, Anna rebosaba vitalidad y color. Era completamente feliz sin hacer nada, sentada, con una dignidad lánguida y peculiar, tan indiferente que parecía casi majestuosa, completamente despreocupada, confiada. El vínculo que los unía a los dos, aunque imposible de definir, era muy sólido. No permitía que nadie se les acercara.

Los rasgos de Will jamás cambiaron mientras Anna lo conoció, si acaso se acentuaron. Tenía un rostro rubicundo y enigmático, abstraído, no demasiado humano, con un brillo intenso y fijo. A veces, cuando sus ojos se encontraban con los de su mujer, despedían un fogonazo amarillo que velaba de oscuridad la conciencia de Anna, un fogonazo eléctrico, y una risa tenue, singular, se dibujaba en las facciones de Will. Anna apartaba los ojos lánguidamente y los cerraba a continuación, como hipnotizada. Y los dos se sumergían en la misma oscuridad poderosa. Will era como un gato negro y joven, concentrado, sigiloso, y, al mismo tiempo, su presencia se materializaba poco a poco, furtiva, hasta que su fuerza se apoderaba de Anna. La llamaba, no a ella, sino a algo que había dentro de ella y respondía sutilmente a su llamada, desde la oscuridad de su inconsciencia.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker