El arco iris

El arco iris

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–¿Quién ha estado correteando y pisoteando donde acabo de plantar las semillas? ¡Sé que has sido tú! ¡Siempre incordiando! ¿No puedes andar por otro sitio? ¿Tienes que pisotear mis semillas? Pero es que tú eres así, eso es lo que pasa: solo piensas en hacer lo que te da la gana.

Horrorizaba a Will, en su mundo ordenado, ver las líneas en zig-zag que trazaban las pisadas profundas en la tierra que había trabajado. Ursula se sentía hecha trizas, pisoteada en lo más tierno de su alma. ¿Por qué estaban ahí aquellas pisadas? Ella no quería hacerlas. Se quedaba perpleja de dolor, de vergüenza y de irrealidad.

Su alma, su conciencia, parecieron extinguirse. Se volvió introvertida e insensible, apática, con el alma indiferente y dura. La sensación de su propia irrealidad la endureció como una helada. Nada le interesaba.

Y su expresión, cerrada y altiva, de orgullosa indiferencia, prendía la cólera de su padre. Quería despedazarla.

–Te voy a romper esa cara de terca –decía, apretando los dientes, levantando la mano.

Ella no se inmutaba. Su mirada indiferente, de absoluta indiferencia, como si no existiera nada aparte de sí misma, seguía imperturbable.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker