El arco iris
El arco iris Nunca llegó a recuperarse del todo de la postración de sus primeros días, o sus primeras noches de matrimonio. Lensky la llevó a Viena, donde estaba completamente aislada, completamente sola en otro mundo, todo, todo era extraño para ella, incluso él era extraño para ella. Más tarde llegó el verdadero matrimonio, conoció la pasión y se convirtió en la esclava de su marido: él era su señor, su señor. Lydia era la novia joven, la esclava que le besaba los pies, consideraba un honor tocar su cuerpo, desatarle los cordones de las botas. Vivió dos años convertida en su esclava, arrodillada a sus pies, abrazada a sus rodillas.
Habían nacido los niños, y él seguía fiel a sus ideales. Ella existía únicamente para sustentarlo. Lydia era para Lensky una de las condiciones básicas o materiales necesarias para conservar su bienestar y perseguir sus ideales de nacionalismo, de libertad o de ciencia.