El arco iris
El arco iris La casa era una tormenta de movimiento. Los niños estaban sanos y eran un torbellino, la madre se ocupaba exclusivamente de su bienestar animal. A medida que se iba haciendo mayor, la situación se convirtió para Ursula en una pesadilla. Más adelante, cuando vio una pintura de Rubens en el que aparecía una tormenta de niños desnudos y supo que se llamaba Fecundidad, se estremeció y el mundo le pareció aborrecible. Desde pequeña, sabía muy bien lo que significaba vivir en mitad de una tormenta de niños, en el calor y el maremágnum de la fecundidad. Y desde pequeña se puso en contra de su madre, furiosamente en contra de su madre: anhelaba un poco de espiritualidad y majestuosidad.