El arco iris
El arco iris VivÃa en una casa de ladrillo rojo, grande y nueva, que destacaba entre la homogénea masa de viviendas de ladrillo conocida como Wiggiston. Wiggiston no tenÃa más que siete años de antigüedad. En su dÃa habÃa sido una aldea de once casas en los lindes de una próspera y saludable región parcialmente agrÃcola. Más adelante se abrió la importante mina de carbón. Wiggiston surgió en cuestión de un año, una imponente masa de viviendas sonrosadas, de cinco habitaciones, estrechas e irreales, puestas en fila. Las calles casi parecÃan una visión de fealdad en estado puro: una carretera de macadán entre negra y gris, con pasos elevados de asfalto, encajados entre una monótona sucesión de muro, ventana y puerta, y un canal de ladrillo de reciente construcción que empezaba en ninguna parte y terminaba en ninguna parte. Todo era amorfo y, al mismo tiempo, todo se repetÃa hasta el infinito. Solo en alguna que otra ventana de las viviendas se ofrecÃan a la venta verduras o comestibles.