El arco iris
El arco iris –Que lo descubra por sà misma. Ya verás qué pronto se cansa.
Ahà quedó la cuestión. Pero Ursula se consideró libre de actuar. Por unos dÃas no hizo ningún movimiento. No se decidÃa a dar el paso cruel de buscar trabajo, se acorbardaba, con extrema sensibilidad y timidez, ante las relaciones nuevas y las situaciones nuevas. Una especie de obstinación le dio por fin el impulso necesario. Estaba llena de rencor.
Fue a la Biblioteca Pública de Ilkeston, copió las direcciones de la «Lista de escuelas» y escribió varias cartas de solicitud. Dos dÃas más tarde se levantó temprano para salir al encuentro del cartero. Tal como esperaba, recibió tres sobres grandes.
Le latÃa dolorosamente el corazón cuando subió con los sobres a su dormitorio. Le temblaban los dedos, apenas se atrevÃa a mirar los largos formularios oficiales que debÃa rellenar. Todo le parecÃa impersonal y cruel. Pero tenÃa que hacerlo:
Nombre (apellido primero):
Con mano temblorosa escribió: «Brangwen, Ursula».
Edad y fecha de nacimiento:
Se quedó un buen rato pensativa, antes de rellenar esta lÃnea.
Titulación y fecha de examen: