El arco iris
El arco iris Con cierto orgullo escribió: «Examen de reválida validado en Londres. Junio de 1900».
Experiencia previa:
Se le cayó el alma a los pies mientras escribía: «Ninguna».
Aún quedaban muchas preguntas por responder. Tardó dos horas en rellenar los tres formularios. A continuación tuvo que copiar las recomendaciones de su directora y del párroco.
Por fin había terminado. Había cerrado los tres sobres. Por la tarde fue a Ilkeston, para enviarlos por correo. No dijo ni una palabra a sus padres. Mientras pegaba los sellos y echaba los sobres en el buzón de la oficina de correos central, sintió como si ya estuviera a salvo de su padre y de su madre, como si hubiera establecido un vínculo con el amplio mundo de actividad exterior, con el mundo masculino.
Camino de casa, volvió a soñar como en otro tiempo sus deliciosas fantasías. Una de las solicitudes era para Gillingham, en Kent, otra para Kingston-on-Thames, y otra para Swanwick, en Derbyshire.