El arco iris

El arco iris

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Porque se veía obligada a entrar en la universidad, en aquella parodia de taller. A todas horas era una parodia de almacén, una parodia de bodega exclusivamente animada por el afán de riqueza material, completamente inútil. La universidad fingía existir al socaire de la virtud religiosa del conocimiento. Pero la virtud religiosa del conocimiento se había convertido en lacayo del dios del éxito material.

Ursula se sumió en un estado de inercia. Continuaba con sus estudios mecánicamente, por pura costumbre. Pero se le hacía casi imposible. Apenas lograba prestar atención a nada. Por la tarde, en clase de literatura anglosajona, se ponía a mirar por la ventana, sin oír ni una sola palabra de Beowulf o de lo que fuese. Abajo, en la calle, la acera soleada y gris discurría a lo largo de la empalizada. Una mujer con un vestido rosa y una pamela granate cruzó la calzada, con un perrito blanco correteando a su lado como una mota de luz. La mujer de la pamela granate llegó a la acera de enfrente con una cadencia singular en su paso, una pequeña sombra la esperaba. Ursula la observaba como hechizada. La mujer de la pamela granate y el terrier saltarín se perdieron de vista. ¿Adónde iban? ¿Adónde?

¿En qué universo de realidad caminaba la mujer del vestido rosa? ¿En qué almacén de irrealidad muerta se encontraba ella confinada?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker