El arco iris

El arco iris

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Estaban felices, absolutos y tranquilos. La realidad de su propio ser consumado prevalecía indiscutiblemente sobre todo lo demás, y así eran libres. A medida que pasaban los días, solo querían más tiempo para ellos. Querían que el tiempo les perteneciera en exclusiva.

Se acercaban las vacaciones de Pascua. Decidieron marcharse, sin más. Daba igual si nunca regresaban. Eran indiferentes a la realidad concreta.

–Supongo que deberíamos casarnos –dijo Anton, con nostalgia. Disfrutaban de una libertad espléndida tal como estaban, en un mundo más profundo. Hacer pública su relación equivalía a ponerla al mismo nivel de las cosas que lo anulaban y de las que por el momento se había disociado completamente. Si se casaba tendría que adoptar su identidad social. Y la idea de adoptar su identidad social le causaba una inmediata sensación de inseguridad y abstracción. Si Ursula fuera su vida social, si fuera parte del estorbo de la realidad muerta, ¿dónde quedaría su vínculo con ella en esa otra vida sumergida? La mujer con la que uno se casaba era casi un símbolo material. Mientras que ahora Skrebensky sentía a Ursula mucho más viva que cualquier circunstancia de la vida convencional, Ursula rechazaba radicalmente la vida convencional, estaban juntos, oscuros, fluidos, infinitamente poderosos, rechazaban rotundamente el todo muerto que los atrapaba.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker