Historias de lo oculto
Historias de lo oculto —Es lo que hace que se tenga dinero. Si se tiene suerte se tiene dinero. Por esto es mejor nacer con suerte que nacer rico. Si se es rico, se puede perder el dinero. Pero si se tiene suerte, siempre se consigue más dinero.
—¡Oh! ¿De veras? ¿Y padre no tiene suerte?
—Tiene muy mala suerte, dirÃa yo —dijo ella, amargamente.
El niño la miró con ojos inciertos.
—¿Por qué? —preguntó.
—No lo sé. Nadie sabe nunca por qué una persona tiene suerte y otra no.
—¿Nadie lo sabe? ¿Nunca? ¿Nadie lo sabe nunca?
—Puede que Dios. Pero nunca nos lo dice.
—Pues deberÃa decÃrnoslo. ¿Y tú tampoco tienes suerte, madre?
—No puedo tenerla, si estoy casada con un marido que no la tiene.
—Pero, por ti misma, ¿no la tienes?
—CreÃa que sÃ, antes de casarme. Ahora, lo cierto es que creo tener muy mala suerte.
—¿Por qué?
—Bueno… ¡No importa! Quizás en realidad no tenga mala suerte —dijo ella.