Historias de lo oculto
Historias de lo oculto —¿Por qué no? —dijo ella, con una voz que se hacÃa pesarosa por la negativa—. ¿Por qué no? Aunque estés junto al mar, puedes ir al Derby con tÃo Oscar, si esto es lo que quieres. No hay necesidad de que esperes aquÃ. Además, pienso que te preocupas demasiado por esas carreras. Es mala señal. Mi familia ha sido una familia de jugadores, y hasta que seas mayor no sabrás el daño que esto ha hecho. Pero ha hecho daño. Tendré que despedir a Bassett, y pedirle a tÃo Oscar que no hable de carreras contigo, a menos que prometas que serás razonable. Vete junto al mar y olvida eso. ¡Eres todo nervios!
—Haré todo lo que quieras, madre, siempre que no me hagas salir de aquà antes del Derby —dijo el niño.
—¿Hacerte salir de aqu� ¿Precisamente de esta casa?
—Sà —dijo él, mirándola fijamente.
—¡Vaya! ¡Qué niño tan extraño! ¿Por qué, de repente, te importa tanto esta casa? CreÃa que no te gustaba.
Paul la miró sin decir nada. TenÃa un secreto dentro de un secreto, algo que no habÃa dado a conocer ni siquiera a Bassett o a su tÃo Oscar.
Pero su madre, tras permanecer indecisa, un tanto sombrÃa, algunos momentos, dijo: