A los que lloran la muerte de un ser querido
A los que lloran la muerte de un ser querido Hay muchas personas que habiendo evitado esos vicios notorios, han vivido, sin embargo, lo que puede llamarse vidas mundanas, importándoles principalmente, la sociedad y sus convencionalismos, y pensando únicamente en el goce propio. Tales personas no pasan por sufrimiento agudo en el mundo espiritual, pero muy a menudo lo consideran insípido y pesado. Pueden juntarse con otras de su mismo tipo; pero, generalmente, encuentran en ellas algo monótono, ya que no puede haber competencia ni en el vestir, ni en la ostentación general; mientras que las personas del tipo mejor y más inteligentes con quienes desean juntarse actúan, por regla general, de modo distinto, y les son, por consiguiente casi inaccesibles. Pero, cualquier hombre de intelectualidad racional, o de artísticos sentimientos, se encontrará infinitamente más feliz fuera de su cuerpo físico que dentro de él; y debe recordarse que es siempre posible que un hombre desarrolle en aquel mundo un interés racional si su discernimiento lo impulsa a ello.