Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 Y a las seis menos diez bajaba del coche ante los viejos muros del parque de Villeneuve.
Despedazada y estropeada ahora, la finca de Villeneuve conserva todavía algo del esplendor que conoció en los tiempos en que la emperatriz Eugenia iba a descansar allí. Con sus viejos árboles, su estanque y el horizonte de follaje que extiende el bosque de Saint-Cloud, el paisaje posee gracia y melancolía.
Una parte importante de la finca fue donada al Instituto Pasteur. Otra parte más pequeña, y separada de la primera por todo el espacio reservado al público, forma una propiedad todavía bastante vasta, en la cual se levantan en torno a la mansión de retiro cuatro pabellones aislados.
«Aquí es donde vive la señora Kesselbach», se dijo el príncipe, contemplando desde lejos los techos de la casa y los cuatro pabellones.
Mientras tanto, atravesó el parque y se dirigió hacia el estanque.
De pronto se detuvo detrás de un grupo de árboles. Había visto a dos mujeres acodadas en el parapeto del puente tendido sobre el estanque. El príncipe Sernine se dijo entonces:
«Varnier y sus hombres deben estar en las inmediaciones. Pero, diablos, se ocultan muy bien. De nada vale que los busque…».