Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —Aquà estamos. ¿Es preciso subir nuestro paquete?
—¡Hacedlo!
Tomó la lámpara y les alumbró.
Con gran trabajo, los tres hombres subieron la escalera cargando el saco dentro del cual estaba amarrado el individuo.
—Colocadlo aquà —les dijo señalando a la mesa.
Con ayuda de un cortaplumas cortó las cuerdas que rodean el saco. Apareció una sábana blanca y la apartó.
En esa sábana habÃa un cadáver… El cadáver de Pedro Leduc.
—Pobre Pedro Leduc —dijo Sernine—. Tú no sabrás nunca lo que has perdido muriéndote tan joven. Yo te hubiera llevado lejos, hombrecito. En fin, nos arreglaremos sin tu ayuda… Vamos, Felipe, súbete a la mesa, y tú, Octavio, sobre la silla. Levantadle la cabeza y ponedle al cuello el nudo corredizo.
Dos minutos más tarde, el cadáver de Pedro Leduc se balanceaba al extremo de la cuerda.