Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —Es un hecho que a estas horas el prefecto de PolicÃa y el señor Weber no deben estar muy alegres. Pero, en fin, ¿puede usted explicarme, Lenormand?…
—Todo lo que se sabe, señor presidente, es que la evasión se produjo en el Palacio de Justicia. El detenido fue llevado en un coche celular y conducido luego al despacho del señor Formerie…, pero ya no se sabe qué se hizo de él.
—¡Es pasmoso!
—Pasmoso.
—¿Y no se ha descubierto nada?
—SÃ. El pasillo interior que corre a lo largo de los despachos de instrucción estaba atestado de una muchedumbre completamente insólita de detenidos, de guardias, de abogados y de ujieres, y se descubrió que todas esas gentes habÃan recibido falsas citaciones para comparecer allà a la misma hora. Por otra parte, ninguno de los jueces de instrucción que se suponÃa los habÃan convocado acudió ese dÃa a su despacho, y esto a causa de otras falsas órdenes del ministerio fiscal enviándolos a todos los rincones de ParÃs… y de los alrededores.
—¿Y eso es todo?
—No. Se vio a dos guardias municipales y a un detenido que atravesaban los patios. Afuera los esperaba un coche, al cual subieron los tres.
—¿Y su hipótesis, Lenormand? ¿Su opinión?