Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 El anciano se sintió desconcertado.
—¿Quién le ha dicho a usted…? ¿Quién le ha revelado…?
—El señor Kesselbach.
—¡Jamás lo harÃa! Es un secreto que yo le revelé, y Rodolfo guarda sus secretos…, sobre todo éste.
—No obstante, es indispensable que usted nos responda. Estamos realizando en estos momentos una investigación sobre Pedro Leduc que debe culminar sin tardanza, y solamente usted nos puede esclarecer, pues el señor Kesselbach ya no está presente.
—En suma —exclamó Steinweg, pareciendo decidirse—, ¿qué es lo que necesitan?
—¿ConocÃa usted a Pedro Leduc?
—Yo no le vi nunca, pero desde hace largo tiempo soy poseedor de un secreto que le concierne. A causa de incidentes, que es inútil recordar y gracias a una serie de casualidades, yo acabé por adquirir la certidumbre de que aquel cuyo descubrimiento me interesaba, vivÃa en ParÃs en medio del mayor desorden y se hacÃa llamar Pedro Leduc, nombre que no era el suyo verdadero.
—Pero ¿y él sabÃa su verdadero nombre?
—Lo supongo.
—¿Y usted?
—Yo sà le conozco.
—Entonces, dÃganoslo usted.