Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —Busque usted en el cÃrculo que rodeaba al señor Kesselbach —le dijo Lenormand—. ¿Nadie estuvo mezclado a las conferencias entre usted y él en esa época? ¿No se habrá confiado él a alguna persona?
—A nadie.
—Busque usted bien.
Los dos, Dolores y Lenormand, inclinados sobre el anciano, esperaban ansiosos su respuesta.
—No… —dijo—. No veo nada…
—Busque bien —insistió el jefe de Seguridad—. El nombre y el apellido del asesino tienen como iniciales una L y una M.
—Una L —repitió él—. No veo…, no veo nada…, una L y una M…
—SÃ, esas letras estaban grabadas en oro en un ángulo de una cigarrera que pertenecÃa al asesino.
—¿Una cigarrera? —repitió Steinweg, haciendo un esfuerzo de memoria.
—Una cigarrera de acero pulido…; uno de los departamentos interiores está dividido en dos partes, la más pequeña para el papel de fumar, y la otra para el tabaco…
—En dos partes…, en dos partes… —repetÃa el anciano, cuyos recuerdos parecÃan despertados por este detalle—. ¿No podrÃan enseñarme ese objeto?