Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —Demasiado suave. Otra se hubiera sorprendido y me hubiera preguntado por qué la habÃa llamado. Pero ella, nada. No se preocupó de nada más que de poner una cara sonriente y mantener la sonrisa a toda costa. Pero en su sien vi brillar una gota de sudor que corrÃa a lo largo de la oreja.
—¿Y entonces?
—Entonces, todo está claro. Gertrudis es cómplice de esos bandidos que maniobran en torno a la familia Kesselbach, ya sea para sorprender y ejecutar el famoso proyecto, ya sea para apoderarse de los millones de la viuda. A eso de las cuatro, Gertrudis, prevenida de que yo ya conocÃa el anuncio del Journal, y que además yo tenÃa una cita con Steinweg, se aprovechó de la salida de su ama, corrió a ParÃs, se encontró con Ribeira y con el hombre del sombrero blando, y los llevó al Palacio de Justicia, donde Ribeira secuestró en beneficio propio al señor Steinweg.
Reflexionó unos instantes y concluyó:
—Todo eso nos prueba: primero, la importancia que ellos atribuyen a Steinweg y el miedo que les inspiran sus revelaciones; segundo, que existe una verdadera conspiración urdida en torno a la señora Kesselbach; tercero, que no tengo tiempo que perder, pues la consideración está ya madura.