Arsenio Lupin - 813

Arsenio Lupin - 813

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Cree usted?

—Estoy seguro. ¿Dónde cree usted que se encuentre? ¿Recuerda usted?…

—De nada vale que yo la busque. Yo le aseguro que Genoveva y yo no estábamos citadas para vernos.

Y súbitamente espantada, añadió:

—Pero ¿no estará usted inquieto por ella? ¿No le ha ocurrido nada a Genoveva?

—No, nada.

Salió. Le había asaltado una idea. ¿Y si el barón Altenheim no estuviera en la villa Glycines? ¿Si la hora de la cita hubiera sido cambiada?

«Es preciso que yo lo vea —se dijo—. Es preciso a todo precio».

Y corrió desordenadamente, sin compostura, indiferente a todo. Pero al llegar frente a la portería recobró instantáneamente su sangre fría: había visto al subjefe de Seguridad, que hablaba en el jardín con los hermanos Doudeville. Si hubiera tenido su clarividencia habitual, hubiera sorprendido al ligero temblor que agitaba al señor Weber al acercarse a él, pero no vio nada.

—El señor Weber, ¿no es eso? —dijo Sernine.

—Sí… ¿A quién tengo el honor…?

—Soy el príncipe Sernine.

—¡Ah! Muy bien. El señor prefecto de Policía me ha advertido del importante servicio que usted nos va a prestar, señor.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker