Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —Ese servicio solamente estará completo cuando yo haya entregado a los bandidos.
—Eso no tardará en ocurrir. Yo creo que uno de esos bandidos acaba de entrar…, un hombre bastante fuerte, con un monóculo.
—En efecto, es el barón Altenheim. ¿Sus hombres ya están aquÃ, señor Weber?
—SÃ; están ocultos en la carretera, a doscientos metros de distancia.
—Pues bien, señor Weber creo que podrÃa usted reunirlos y conducirlos delante de esta porterÃa. Desde aquà nosotros iremos hasta la villa. Yo llamaré. Como el barón Altenheim me conoce, supongo que abrirán la puerta y yo entraré… con usted.
—El plan es excelente —dijo Weber—. Vengo en seguida.
Salió del jardÃn y se fue por la carretera, por el lado opuesto de la villa Glycine.
Rápidamente, Sernine agarró del brazo a uno de los hermanos Doudeville, y le dijo: