Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 —Escúchame. ¿Recuerdas la oferta de asociación que tú me hiciste? El asunto Kesselbach para los dos…, que trabajarÃamos juntos…, que partirÃamos los beneficios… Yo la rechacé… Pero hoy la acepto…
—Es demasiado tarde.
—Espera. Acepto algo mejor todavÃa que eso: abandono el asunto…, no me mezclo en nada más…, todo será para ti. Incluso, si lo necesitas, te ayudaré.
—¿Y a condición de qué?
—Que me digas dónde se encuentra Genoveva.
El otro se encogió de hombros.
—Tú chocheas, Lupin. Y me da pena…, a tu edad…
Se produjo una nueva y terrible pausa entre los dos enemigos.
El barón dijo con sorna:
—De todos modos, no deja de constituir un maldito placer el verte lloriqueando asà y pidiendo una limosna. Escucha, me parece que el soldado raso está en vÃas de darle una lección a su general.
—Imbécil —murmuró Sernine.
—PrÃncipe, te enviaré mis padrinos esta noche…, si estás todavÃa en este mundo.
—Imbécil —repitió Sernine con un infinito desprecio.