Arsenio Lupin - 813
Arsenio Lupin - 813 El director se llamaba, en efecto, Stanislas Borély, y contaba cuarenta y dos años de edad. Era un hombre de rostro agradable, de suave carácter y que trataba a los detenidos con toda la indulgencia posible. Le dijo a Lupin:
—Usted no se ha engañado en cuanto a la honradez de mi subordinado. Aquà está su dinero. Le será entregado a usted en el momento en que sea puesto en libertad… Y ahora, va usted a pasar de nuevo al cuarto «de registros».
Lupin siguió al señor Borély al interior de la pequeña estancia reservada para registrar a los detenidos, se desnudó y mientras sus ropas eran registradas con justificada desconfianza, fue sometido igualmente, en persona, a un examen en extremo meticuloso.
Luego fue devuelto a su celda, y el señor Borély le dijo:
—Ya estoy más tranquilo. Se ha hecho todo bien.
—SÃ, muy bien, señor director. Sus gentes ponen en sus funciones una delicadeza por la cual quiero darles las gracias y presentarles el testimonio de mi satisfacción.
Le entregó al señor Borély un billete de cien francos y aquél hizo un gesto de sorpresa.
—¡Ah! Pero ¿y eso…, de dónde lo sacó?