Arsenio Lupin, caballero ladron

Arsenio Lupin, caballero ladron

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Maquinalmente, Ganimard obedeció y rompió el huevo con ayuda de la hoja de un cuchillo. Lanzó un grito de sorpresa. La cáscara estaba vacía de su primitivo contenido, pero en su lugar había un papel azul. A ruego de Arsenio Lupin lo desplegó. Era un telegrama o, más bien dicho, una parte de un telegrama, del cual habían sido arrancadas las indicaciones del telégrafo. Leyó el texto siguiente:

«Acuerdo concluido. Entregadas cien mil balas. Todo marcha bien».

—¿Cien mil balas?

—Sí, cien mil francos. Es poco; pero, en fin, los tiempos están malos… Y yo tengo unos gastos generales tan grandes… Si tú supieras a cuánto asciende mi presupuesto…; es el presupuesto de una gran ciudad.

Ganimard se levantó. Su mal humor se había evaporado. Reflexionó unos momentos, y abarcó de un vistazo todo el asunto, para tratar de descubrir algún punto débil en él. Después, con un tono en el que dejaba francamente traslucir su admiración de hombre conocedor, exclamó:

—Por suerte no existen docenas de hombres como tú, pues, de lo contrario, la Policía tendría que cerrar y liquidar su empresa.

Arsenio Lupin adoptó un aire un tanto modesto, y respondió:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker