Arsenio Lupin, caballero ladron

Arsenio Lupin, caballero ladron

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

No fue sin cierta curiosidad que el señor Dudouis regresó por la tarde a la oficina de la Santé en compañía del inspector Dieuzy. En un rincón, sobre una estufa, había tres platos, unos encima de otros.

—¿Ya comió?

—Sí —respondió el director de la prisión.

—Dieuzy, tenga la bondad de cortar en trocitos muy delgados esas tiras de macarrones y abrir ese panecillo… ¿Nada?

—No, jefe.

El señor Dudouis examinó los platos, el tenedor, la cuchara y, por último, el cuchillo, que era de los de reglamento, con la hoja de punta redonda. Hizo girar a derecha e izquierda el mango del cuchillo. Hacia la derecha, el mango cedió y se desprendió de la hoja. El cuchillo era hueco y servía de estuche a una hoja de papel.

—Vaya —exclamó—, no es un truco muy inteligente para tratarse de un hombre como Arsenio. Pero no perdamos el tiempo. Usted, Dieuzy, vaya a realizar una investigación en ese restaurante.

Y luego leyó:

Yo me confío a ti. H-P seguirá de lejos cada día. Yo iré delante. Hasta pronto, querida y admirable amiga.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker