Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes

Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Permanecieron largo rato el uno junto al otro sin cambiar una palabra, los dos atontados, con el cerebro vacío. El claxon de un automóvil atronó el aire. Un poco de viento agitó las hojas de los árboles. Y Sholmes no se movía, con los cinco dedos clavados aún en el cuello de Wilson, que exhalaba una respiración cada vez más débil.

De repente, Herlock, invadido por la cólera, soltó a su amigo, pero para agarrarlo por los hombros y sacudirlo con frenesí.

—¿Qué hace usted aquí? Responda… ¿Qué? ¿Acaso le dije que se escondiera en los macizos de arbustos y me espiara?

—¿Espiarlo? —emitió Wilson—. Pero si yo no sabía que era usted…

—Entonces, ¿qué? ¿Qué hacía usted aquí? Debía de estar acostado.

—Me he acostado.

—¡Tenía que dormir!

—He dormido.

—¡No tenía que despertarse!

—Su carta…

—¿Mi carta?

—Sí, la que un emisario me trajo de su parte al hotel.

—¿De mi parte? ¿Está usted loco?

—Se lo juro.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker