Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes
Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes —¿Dónde está esa carta?
Su amigo le tendió una hoja de papel. A la luz de la linterna, leyó con estupor:
Wilson, fuera de la cama, y dirÃjase a la avenida Henri-Martin. La casa está vacÃa. Entre, inspeccione… Haga un plano lo bastante exacto y vuelva a acostarse.
HERLOCK SHOLMES
—Me encontraba midiendo las habitaciones —dijo Wilson— cuando vi una sombra en el jardÃn. No tuve más que una idea…
—¡La de apoderarse de la sombra!… La idea era excelente. Sólo que ¡ya ve usted!… —dijo Sholmes, ayudando a su compañero a levantarse y arrastrándolo hacia la verja—. Wilson, cuando reciba usted una carta mÃa, asegúrese primero de que no han falsificado mi letra.
—Pero, entonces —dijo Wilson, comenzando a vislumbrar la verdad—, ¿la carta no es suya?
—No.
—¿De quién?
—De Arsenio Lupin.
—Pero ¿con qué fin la ha escrito?