Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes
Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes —Ha pronunciado usted la palabra exacta. Herlock Sholmes y Wilson son los prisioneros de Arsenio Lupin. La aventura se realiza a las mil maravillas… Pero no. No es admisible…
Una mano se abatió sobre su hombro: la de Wilson.
—Allá arriba… Mire allá arriba… Una luz…
En efecto, una de las ventanas del primer piso estaba iluminada.
Se lanzaron corriendo hacia la casa, cada uno por una escalera, y se encontraron al mismo tiempo a la entrada de la habitación iluminada. En el centro de la misma ardÃa un cabo de vela. Al lado habÃa una cesta, y de esta cesta emergÃa el gollete de una botella, las patas de un pollo y medio pan.
Sholmes estalló en carcajadas.
—¡Maravilloso! ¡Nos ofrece la cena! Éste es el palacio de los encantamientos. ¡Una verdadera fantasÃa! Vamos, Wilson, no ponga esa cara de entierro. Todo esto es muy divertido.
—¿Está usted seguro de que es muy divertido? —gimió, lúgubre, Wilson.