Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes
Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes Por esta interrupción, lanzada bruscamente, el inglés se dio cuenta de que la joven estaba en guardia, y continuó:
—¡Bien! Iré directo al grano. Hace cinco años, su padre tuvo ocasión de conocer a un tal Máxime Bermond, el cual se presentó como contratista, maestro de obras… o arquitecto, no sabrÃa precisarlo. La cuestión es que el señor Destange le tomó afecto a este joven y, como su estado de salud no le permitÃa ocuparse ya de sus asuntos, confió al señor Bermond la realización de algunos trabajos que él habÃa aceptado de antiguos clientes y que parecÃan adecuados a las aptitudes de su colaborador.
Herlock hizo una pausa. Le pareció que se habÃa acentuado la palidez de la joven. Sin embargo, con la mayor tranquilidad, ella le dijo:
—No conozco los hechos que pone usted en mi conocimiento, señor, y, sobre todo, no veo en qué pueden interesarme.
—En esto, señorita: es que el señor Máxime Bermond se llama, en realidad, y usted lo sabe tan bien como yo, Arsenio Lupin.
Clotilde soltó la carcajada:
—¡No es posible! ¿Arsenio Lupin? ¿El señor Máxime Bermond se llama Arsenio Lupin?