Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes
Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes «¿Acaso se creerá en peligro? —pensaba el inglés—. Pero no, puesto que Lupin la protege. Con Lupin nada le puede pasar. Lupin es todopoderoso. Lupin es infalible.»
Y en voz alta:
—Señorita, hablé de cinco minutos y ha pasado media hora.
—¿Me permite que suba a mi habitación y coja mis cosas?
—Si usted lo desea, señorita, iré a esperarla a la calle Montchanin. Soy un excelente amigo del portero Jeanniot.
—¡Ah!… ¿Sabe usted…? —preguntó con visibles muestras de terror.
—Sé muchas cosas.
—¡Bien! ¡Llamaré, entonces!
Acudió el criado, trayendo el abrigo y el sombrero de Sholmes. El inglés dijo a la muchacha:
—Es preciso que dé usted a su padre una razón que explique nuestra marcha, y que tal razón pueda explicar, si es necesario, su ausencia durante varios dÃas.
—Es inútil. Estaré de vuelta enseguida.
De nuevo se desafiaron con la mirada, irónicos y sonrientes los dos.
—¡Cómo está usted segura de él! —exclamó Sholmes.
—Ciegamente.