Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes
Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes —Todo cuanto él hace está bien, ¿no? ¡Todo lo que él quiere se realiza! ¡Y usted lo aprueba todo y está dispuesta a darlo todo por él!
—Lo amo —respondió la muchacha, estremeciéndose de pasión.
—¿Y cree usted que él la salvará?
Clotilde se encogió de hombros y, avanzando hacia su padre, le previno:
—Me llevo al señor Stickmann. Vamos a la Biblioteca Nacional.
—¿Vendrás a comer?
—Quizá… O, mejor dicho, no… Pero no te inquietes… —Y dijo con firmeza a Sholmes—: Le sigo, señor.
—¿Sin reserva mental?
—Con los ojos cerrados.
—Si intenta escaparse, llamaré, gritaré, la detendrán, e irá a la cárcel. No olvide que la Dama Rubia está reclamada por la PolicÃa.
—Le juro por mi honor que no haré nada para escapar.
—La creo. Vamos.
Juntos, como lo habÃa predicho, abandonaron el chalé.