Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes
Arsenio Lupin contra Herlock Sholmes El portero se acercó a ellos, y Sholmes, puesto que Ganimard querÃa mantenerse al margen, le preguntó si el domingo por la mañana habÃa entrado en la casa una joven vestida de negro.
—¿De negro? SÃ, hacia las nueve…, la que sube al segundo.
—¿La ve con frecuencia?
—No, pero desde hace algún tiempo la veo más…, la última quincena casi todos los dÃas.
—¿Y después del domingo?
—Sólo una vez… sin contar hoy.
—¿Cómo? ¿Ha venido hoy?
—Está ahÃ.
—¿Qué está ah�
—Hace ya diez minutos. Su coche espera, como de costumbre, en la plaza Saint-Ferdinand. Me crucé con ella en la puerta.
—¿Y quién es el inquilino del segundo?
—Son dos; una modista, la señorita Langeais, y un señor que ha alquilado dos habitaciones amuebladas desde hace un mes bajo el nombre de Bresson.
—¿Por qué dice usted «bajo el nombre de»?
—Es que a mà me parece que es un nombre falso. Mi mujer, que le hace las labores de la casa, dice que no tiene dos camisas con las mismas iniciales.
—¿Cómo vive?
—Casi siempre está fuera.