Arsenio Lupin y la Aguja Hueca

Arsenio Lupin y la Aguja Hueca

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Yo no me esperaba esto…, me habla usted de una manera tan extraña… Es tan distinto de lo que yo creía… Sí, yo me lo imaginaba a usted de otra manera… ¿Por qué su cólera? ¿Las amenazas? ¿Somos acaso enemigos porque las circunstancias nos oponen el uno al otro? ¿Enemigos…, por qué?

Lupin pareció un tanto desconcertado, pero, inclinándose hacia el joven, le dijo:

—Escuche, joven, no se trata de escoger formas de expresión. Se trata de un hecho, de un hecho cierto, indiscutible. Éste: desde hace diez años nunca me he tropezado con un adversario con la fuerza de usted; con Ganimard, con Herlock Sholmes, yo he jugado como con unos niños. Con usted me veo obligado a defenderme; más aún: diría que a retroceder. Sí, a la hora actual, usted y yo sabemos muy bien que debo considerarme como el vencido. Isidoro Beautrelet triunfa sobre Arsenio Lupin. Mis planes han quedado desorganizados. Lo que yo traté de dejar en la sombra, usted lo ha sacado a plena luz. Usted me molesta, usted se me atraviesa en el camino. Pues bien: basta ya… Brédoux se lo ha dicho a usted inútilmente. Yo vuelvo a repetírselo insistiendo, para que usted lo tome en cuenta.

Beautrelet agachó la cabeza, y dijo:

—Pero, en fin, ¿qué quiere usted?

—La paz…, cada cual en su casa, en sus dominios.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker