Arsenio Lupin y la Aguja Hueca

Arsenio Lupin y la Aguja Hueca

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

»Conforme él lo había previsto, yo adiviné la falsificación de la capilla, descubrí la cripta, bajé a la cueva donde Lupin se refugió. ¡Y su cadáver estaba allí!

»Toda persona que hubiera admitido la muerte de Lupin como posible, hubiera quedado desorientada. Pero yo no había admitido esa eventualidad ni siquiera por un segundo. El subterfugio resultaba entonces inútil y resultaban también vanas todas las combinaciones. Yo me dije inmediatamente que el bloque de piedra desprendido por un golpe de pico había sido colocado allí con una curiosa precisión, de modo que el menor choque lo hiciese caer, y que al caer debía inevitablemente reducir a papilla la cabeza del falso Arsenio Lupin, de modo a hacerlo irreconocible.

»Otro descubrimiento. Una media hora después me entero de que el cadáver de la señorita de Saint-Véran ha sido encontrado en los acantilados de Dieppe…, o, mejor dicho, un cadáver que se creía era el de la señorita de Saint-Véran, por la razón de que en un brazo llevaba una pulsera análoga a una de la joven. Era, por lo demás, la única señal de identidad, pues el cadáver estaba imposible de reconocer.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker