Arsenio Lupin y la Aguja Hueca
Arsenio Lupin y la Aguja Hueca »¿Nadie? Sí… Tres adversarios, dado el caso, podrían concebir ciertas dudas: Ganimard, cuya llegada al castillo se espera, Herlock Sholmes, que debe atravesar el canal de la Mancha, y yo, que me encuentro ya sobre el lugar de los hechos. Hay un triple peligro. Secuestra a Ganimard, secuestra a Herlock Sholmes. Hace que Brédoux me dé una puñalada.
»Queda sólo un punto oscuro: ¿Por qué Lupin puso tanto empeño en robarme el documento de la Aguja hueca? Porque no podía tener la pretensión, al apoderarse de él, de borrar de mi memoria el texto de las cinco líneas que lo componían. ¿Entonces, por qué? ¿Tiene miedo que la propia naturaleza del papel, o cualquier otro indicio, me proporcione algún informe?
»Sea como sea, ésa es la verdad sobre el asunto de Ambrumésy. Yo repito que la hipótesis representa un cierto papel en la explicación que yo ofrezco, lo mismo que ha representado un gran papel en mi investigación personal. Pero si se esperara a tener pruebas y a los hechos para combatir a Lupin, se correría un gran riesgo, por una parte, de esperarlos, para siempre, o por otra de descubrir que, preparados por Lupin, conducirían justamente al extremo opuesto.
»Yo tengo confianza en que los hechos, cuando todos sean conocidos, confirmarán mi hipótesis sobre todos los puntos.»