Arsenio Lupin y la Aguja Hueca
Arsenio Lupin y la Aguja Hueca El que hubieran quedado así en libertad era la mejor confesión de la derrota. Y al no luchar ya más, Lupin proclamaba esa derrota sin restricciones.
Por otra parte, se produjo un acontecimiento que la hizo más escandalosa: fue el compromiso matrimonial entre Luis Valméras y la señorita de Saint-Véran. En la intimidad que creaban entre ellos las actuales condiciones de su existencia, los dos jóvenes se prendaron el uno del otro. Valméras amaba el encanto melancólico de Raimunda, y ésta, herida por la vida y ávida de gozar de una protección, sufrió los efectos de la fuerza y energía de aquél que había contribuido tan valientemente a su salvación.
Se esperaba el día de su boda con cierta ansiedad. ¿No trataría Lupin de reanudar la ofensiva? Pero la ceremonia se celebró en el día y la hora fijados, y Raimunda de Saint-Véran se convirtió en la señora de Luis Valméras.