Arsenio Lupin y la Aguja Hueca

Arsenio Lupin y la Aguja Hueca

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Sí, una gorra de cuero amarillo, al parecer.

—¿De cuero amarillo? No puede ser, porque está aquí.

—En efecto, señor juez de instrucción, pero la suya es igual.

El fiscal suplente sonrió ligeramente con sorna.

—¡Muy gracioso! ¡Muy divertido! Hay dos gorras… Una, que era la verdadera y que constituía nuestro único elemento de prueba, se fue sobre la cabeza del seudochofer. La otra, la falsa, la tiene usted entre las manos. ¡Ah! Ese magnífico sujeto nos la ha jugado con limpieza.

—¡Que lo capturen! ¡Que lo traigan aquí! —gritó el señor Filleul—. Brigadier Quevillon, que salgan dos de sus hombres a caballo y a galope.

—Ya está lejos —comentó el fiscal suplente.

—Por lejos que esté, es del todo preciso que le echen la mano.

—Yo así lo espero, pero creo, señor juez de instrucción, que nuestros esfuerzos deben concentrarse sobre todo aquí. Tenga la bondad de leer el papel que acabo de encontrar en los bolsillos del abrigo.

—¿De qué abrigo?

—El del chofer.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker