Arsenio Lupin y la Aguja Hueca
Arsenio Lupin y la Aguja Hueca —SÃ, hay varias de esas escaleras a lo largo de la costa. Mire, muy cerca me han indicado, frente a Benouville, la llamada escalera del Cura, conocida de todos los bañistas.
Entonces, la mitad de mis hombres y yo seguiremos guiados por usted. Yo entro solo o acompañado, esto queda por ver. De todas maneras, el ataque tendrá lugar por allÃ. Si Lupin no se encuentra en la Aguja, nosotros estableceremos allà una ratonera en la que un dÃa cualquiera él quedará apresado. Y si efectivamente está allÃ…
—Si está allÃ, señor Ganimard, se escapará de la Aguja por la cara posterior de aquélla, la que mira al mar.
—En ese caso será inmediatamente detenido por la otra mitad de mis hombres.
—SÃ; pero en el caso de que, cual yo me supongo, usted ha escogido el momento en que el mar está retirado dejando al descubierto la base de la Aguja, la caza será pública, puesto que tendrá lugar delante de todos los pescadores y pescadoras de mejillones, camarones y mariscos que abundan entre las rocas.
—Eso es por lo que escogeré exactamente la hora en que la marea esté alta.
—En ese caso huirá en una barca.