Arsenio Lupin y la Aguja Hueca
Arsenio Lupin y la Aguja Hueca Se produjo un silencio. Beautrelet observaba a Raimunda. Ésta escuchaba a Lupin sin decir nada. Lo contemplaba con ojos en los que habÃa amor, pasión y otra cosa también que el joven no hubiera podido definir…, una especie de tortura inquieta y como una confusa tristeza. Pero Lupin volvió los ojos hacia ella y ella sonrió tiernamente. Por encima de la mesa, sus manos se enlazaron.
—¿Qué te parece mi pequeña habitación, Beautrelet? —exclamó Lupin—. Tiene buen aspecto, ¿no es as� No pretendo en absoluto que sea lo más moderno y cómodo… Sin embargo, hay algunos que se han sentido satisfechos con esto, y no eran de los más modestos… Mira la lista de algunos personajes propietarios de la Aguja y que tuvieron a honra dejar aquà la huella de su paso.
Sobre las paredes figuraban grabados estos nombres: César, Carlomagno, Roll, Guillermo el Conquistador, Ricardo, rey de Inglaterra, Luis XI, Francisco I, Enrique IV, Luis XIV, Arsenio Lupin.