Arsenio Lupin y la Aguja Hueca
Arsenio Lupin y la Aguja Hueca Tal pregunta le fue planteada por un redactor del Grand Journal, que consiguió introducirse en el instituto Janson bajo el falso nombre de Bernod, corresponsal del padre de Beautrelet. A lo que Isidoro respondió muy sagazmente:
—Querido señor: hay algo más que Lupin en este mundo, hay algo más que historias de ladrones y detectives, pues hay también esta realidad que se llama bachillerato. Pues bien: yo me presento a exámenes en julio. Y estamos en mayo. Y no quiero fracasar. ¿Qué dirÃa mi padre?
—Pero ¿y qué dirÃa también si usted le entregara a la justicia a Arsenio Lupin?
—¡Bah! Hay tiempo para todo. En las próximas vacaciones…
—¿Las de Pentecostés?
—SÃ. Me marcharé el sábado seis de junio por la mañana.
—Y por la noche Lupin será detenido.
—¿Me concederÃa usted hasta el domingo? —preguntó Beautrelet, riendo.