Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –Ese objeto no será el único.
–¿Cuál será el otro?
–La alegrÃa de servir a Francia aceptando la proposición que acompañará a la petición de libertad.
–Entonces ¿yo tendré que hacer una proposición?
–SÃ, señor.
–¿Cuál?
–No lo sé, pero me parece que existe siempre un terreno favorable para entenderse… Hay posibilidades de acuerdo…
El extranjero lo miraba sin comprender. Lupin se inclinó hacia él y, cual si buscara y meditara sus palabras, como si imaginase una hipótesis, dijo: