Los tres crimenes de Arsene Lupin

Los tres crimenes de Arsene Lupin

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

–En efecto…, en efecto -murmuró el emperador, sorprendido-. ¿Cómo no lo había visto yo?

Y dejando traslucir su curiosidad, agregó:

–Es como esas dos enes pintadas sobre la muralla…, no me lo explico. Ésta es la sala de Minerva.

–Pero ésta es también la sala donde durmió Napoleón, emperador de los franceses -manifestó Lupin.

–¿Qué sabe usted de eso?

–Preguntadle a Waldemar, señor. En cuanto a mí, cuando examiné el diario del viejo doméstico, me sentí como iluminado por un relámpago. Comprendí que lo mismo Sholmes que yo habíamos seguido un camino falso. Apoon, la palabra incompleta que escribió el gran duque Hermann en su lecho de muerte, no es una contracción de la palabra Apollon, sino de la palabra Napoleón.

–Exacto…, tiene usted razón -dijo el emperador-. Las mismas letras se encuentran en las dos palabras y siguen el mismo orden. Es evidente que el gran duque lo que quiso escribir fue Napoleón. Pero ¿y esa cifra ochocientos trece?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker