Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin Aquella misma noche, Lupin volvió a tomar el camino de París con la intención de activar el proceso de Malreich y de los siete bandidos.
Lo que constituyó este asunto, la forma en que fue llevado, y cómo se desarrolló, resultaría harto fatigoso el hablar de ello, a tal extremo los hechos, y hasta los más pequeños detalles, están presentes en la memoria de todos. Es uno de esos acontecimientos sensacionales que incluso los aldeanos de los burgos más lejanos aún hoy comentan y lo relatan entre ellos.
Pero lo que yo quisiera recordar es la extraordinaria participación que en todo ello tuvo Arsenio Lupin, en cuanto a la persecución del asunto y a los incidentes de la instrucción del proceso.
De hecho, la instrucción del proceso fue él mismo quien la dirigió. Desde un principio sustituyó a los poderes públicos, ordenando las pesquisas, indicando las medidas que habrían de tomarse y prescribiendo las preguntas que deberían formularse a los detenidos, y, en suma, teniendo respuestas para todos…