Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin Lupin se estremeció y vivamente recogió el objeto.
El monograma se componÃa de dos letras entrelazadas, una L y una M.
¡Una L y una M!
–Luis de Malreich -dijo Lupin, estremeciéndose.
Se volvió hacia Dolores.
–¿De dónde viene este espejo? ¿De quién es? SerÃa muy importante que…
Dolores echó mano a aquel objeto y lo examinó.
–No lo sé… Jamás lo habÃa visto… Quizá sea de algún criado.
–De un criado, en efecto -dijo él-, pero es muy extraño… Hay en esto una coincidencia…
En ese momento, Genoveva penetró por la puerta del salón y, sin ver a Lupin, a quien ocultaba un biombo, exclamó de pronto: