Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –¿Usted le conocÃa? ¿Quién era? ¿Qué es esto? ¿Y por qué no dijo usted nada? ¿Dónde le conoció usted? Hable…, responda…, se lo suplico…
–No -respondió ella.
–Pero es preciso…, es preciso…, piense usted…, Luis de Malreich, el asesino, el monstruo…, ¿por qué no dijo usted nada?
Ella, a su vez, puso sus manos sobre los hombros de Lupin y declaró con voz muy firme:
–Escuche, no me interrogue nunca, porque nunca lo diré… Es un secreto que morirá conmigo… Ocurra lo que ocurra, nadie lo sabrá, nadie en el mundo, lo juro…