Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –Cuidado, jefe -dijo Octavio, asustado-. Ya estamos llegando… Estamos en los alrededores… En los arrabales…
–¿Y qué quieres que eso me importe?
–Que vamos a volcar… El piso está resbaladizo.
–Tanto peor.
–Cuidado…, mire allÃ…
–¿Qué?
–Un tranvÃa en la curva…
–Que se detenga él.
–Aminore la marcha, jefe.
–Jamás.
–Pero estamos perdidos.
–Pasaremos.