Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –Le presento todas mis disculpas, mi querido abogado, por no haberle recibido, y también mis disculpas por el trabajo que usted ha tenido la bondad de aceptar, pero que resulta inútil, por cuanto…
–SÃ, sÃ, ya sabemos -interrumpió el señor Formerie- que usted se encontrará de viaje. Está convenido. Pero de aquà allá cumplamos con nuestra misión. Arsenio Lupin, a pesar de todas nuestras investigaciones no hemos conseguido ningún dato preciso sobre el verdadero nombre de usted.
–Qué cosa tan extraña…, y yo tampoco.
–Ni siquiera podrÃamos afirmar que usted sea el mismo Arsenio Lupin que estuvo detenido en la prisión de la Santé en mil novecientos diecinueve… y que se escapó por primera vez.
–Eso de «por primera vez» es una frase muy exacta.
–Ocurre, en efecto -continuó el señor Formerie-, que la ficha de Arsenio Lupin que hemos encontrado en el servicio antropométrico contiene una descripción de Arsenio Lupin que difiere en todos los puntos de las caracterÃsticas actuales de usted.