Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –Es cada vez más extraño.
–Las indicaciones son diferentes, las medidas son diferentes y las huellas dactilares también son diferentes… Incluso las dos fotografÃas no guardan entre sà ninguna relación. Por tanto, le pido a usted que haga el favor de aclararnos su identidad exacta.
–Eso es precisamente lo que yo querÃa pedirle. He vivido bajo tantos nombres distintos, que he acabado por olvidar el mÃo propio. Ya no soy capaz de reconocerme a mà mismo.
–Entonces, ¿se niega contestar?
–SÃ.
–¿Y por qué?
–Porque sÃ.
–¿Ha tomado usted esa decisión?