Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –SÃ. Ya se lo he dicho a usted: su investigación no tendrá valor. Ayer le señalé a usted como misión el realizar una investigación que me interesa. Y espero el resultado.
–Y yo -exclamó el señor Formerie- le dije ayer también que no creÃa una sola palabra de la historia contada por usted sobre Steinweg, y que, por tanto, no me ocuparÃa de ello.
–Entonces, ¿por qué ayer, después de nuestra entrevista, acudió usted a la villa Dupont en compañÃa del señor Weber y registró minuciosamente el número veintinueve?
–¿Cómo es que sabe usted eso? – preguntó el juez de instrucción visiblemente humillado.
–Por los periódicos…
–¡Ah, entonces lee usted los periódicos!
–Hay que estar al tanto de las noticias.
–En efecto, y, por un escrúpulo de conciencia, visité esa casa en forma rápida y sin atribuirle al hecho la menor importancia…