Los tres crimenes de Arsene Lupin
Los tres crimenes de Arsene Lupin –En una palabra, ¿usted quiere alistarse en la Legión? – preguntó el ayudante.
–SÃ, lo quiero, pero con una condición.
–¡Caramba!, condiciones… ¿Y cuál es?
–La de no pudrirme aquÃ. Hay una compañÃa que sale para Marruecos. Quiero irme en ella.
Uno de los suboficiales bromeó de nuevo y se le oyó decir:
–Los moros van a llevarse un susto. Este señor se alista…
–¡Silencio! – gritó el hombre-. No me gusta que se burlen de mÃ.
El tono era seco y autoritario.
–Escucha, recluta, a mà hay que hablarme de otro modo… Porque si no es asÃ…
El suboficial, que era un gigante y tenÃa el aspecto de un bruto, replicó: